Este es el título de un libro, que gracias a mi tito Pepe ha hecho, que muestra una serie de poemas que mi abuela ha estado recitando cuando era joven; con estos versos así la podemos oír a ella siempre cuando queramos tanto mi hermana, mis primos como yo, en cada estrofa y verso.
He puesto uno de los que me gustó más, aunque sea un poquitín largo os aseguro que os gustará.
GRANADA
Corriendo van por la Vega,
a las puertas de Granada,
hasta 40 gomeles
y el capitán que los manda.
Al entrar en la ciudad,
parando su yegua blanca
le dice éste a una mujer
que entre sus brazos lloraba,
enjuaga el llanto cristiana
no me atormentes así,
que tengo yo mi sultana
un nuevo Edén para ti.
Tengo un palacio en Granada,
tengo jardines y flores,
tengo una fuente dorada
con más de cien surtidores,
y en la Vega del Genil
tengo parda fortaleza,
que serás Reina entre mil
cuando encierre tu belleza.
Allí la altiva palmera
y el encendido granado
junto a la frondosa higuera,
forman el valle y collado,
y olmos tengo en mi alameda
que hasta el cielo se levantan
y en redes de plata y seda
tengo pájaros que cantan.
Y tú mi sultana eres,
que desiertos mis salones,
está mi harén sin mujeres
mis oídos sin amores.
Yo te daré terciopelos
y perfumes orientales,
de Grecia te traeré velos
y de Cachemira sales.
Y te daré blancas plumas
para que adornes tu frente
más blancas plumas
que las espumas
de nuestros mares de Oriente.
Y plumas para el cabello
y baños para el calor
y collares para el cuello,
para los labios de amor.
Que me importan tus riquezas
respóndele la cristiana
si me quitas a mis padres,
mis amigos y mis damas,
vuélveme
vuélveme moro a mis padres
y a mí patria, que mis torres de León
valen más que tu Granada.
Escuchola en paz el moro
y manoseándose la barba,
dijo como quien medita
en la mejilla una lágrima,
si tus castillos mejores
que nuestros castillos son
y son mejores tus flores
por ser tuyas en León
y tú distes tus amores
a algunos de tus guerreros.
Murideledén no llores
vete con tus caballeros
y dándole su caballo
y la mitad de su guardia,
el capitán de los moros
volvió en silencio la espalda.












Arturín, siento desilusionarte, pero ese poema es famosillo, es de Zorrilla. Pero es un buen ejemplo de como la cultura se transmitia en España mediante la oralidad, cuando no existían ni radios, ni televisores. (Aunque en Monturque todavía no llegan algunos canales).
Para el periodo de republica, guerra y postguerra la educación que recibieron muchos españoles, incluyendo a nuestros abuelos, era muy mala; y como muy bien dices la educación hablada ,junto a la prosa y verso, era el único modo claro de aprender.
Demos gracias a nuestros abuelos por enseñar a nuestros padres y ellos a nosotros.